lunes, 29 de diciembre de 2008

Deseos para el 2009

Este año que se va, ha tenido un sinnúmero de eventos que generalmente se dan de manera aislada pero aquí ha pasado todo junto, inflación, campo, crisis, AFJP´s, dólar y hasta Papá Noel que iba a traer 0Km´s en cuotas parece que le pasó la pelota al Conejo de Pascuas.

Un año en el que en lo particular me han pasado muchísimas cosas, algunas tristes como la perdida de mi abuelo con el que teníamos una excelente relación y otras muy alegres como saber que voy a ser papá nuevamente, en fin, el ciclo de la vida.

Pero este año que se vá, me ha permitido aprender y compartir con mucha gente un sin fin de experiencias positivas. Gracias a todos.

El próximo 2009 será el año de las oportunidades, un año en que tendremos que ponernos a trabajar muy creativamente para mejorar la estética de nuestros negocios y la forma de vender.

Un año en el que si sabemos diferenciarnos, haremos la diferencia.

En fin...
Les deseo la mejor de las suertes para el 2009.

Que Dios, de la forma que cada uno lo conciba, los ilumine y les de felicidad.

Pero por sobre todas las cosas, salud y amor les deseo, ya que el resto depende de ustedes mismos.

Matías

Traigan Cri$i$ que experiencia sobra.

Si hay algo que nos destaca a los argentinos del resto del mundo es que somos los ¨campeones de las crisis¨
Tuvimos un siglo XX con más de 30 devaluaciones, 37 presidentes, 13 gobiernos de facto, pesos moneda nacional, pesos ley, pesos argentinos, australes, pesos convertibles, patacones, lecops, tablitas, hiperinflación, guerra de Malvinas y tantas otras cosas que se me deben estar escapando.
En lo que va del XXI tampoco nos quedamos atrás, y empezamos con todo, devaluamos, cambiamos 7 presidentes, helicópteros, ¨que se vayan todos¨, default, conflicto del campo, voto no positivo, etc.
Ahora son los gringos los que andan en problemas y los argentinos cancheros los miramos de reojo sobrándolos porque del tema crisis, la sabemos lunga.

El rubro en el que estamos tiene cierta tendencia remolona a reaccionar a los cambios, mientras otros ya habían superado la conversión en precio de los valores del uno a uno, nosotros recién nos estábamos acercando.
Por otro lado, todas las anteriores crisis nos sirvieron de experiencia y estamos entrenados para pasarlas y sabemos con certeza que pasados los principales embates comienza un período de recuperación.

Tengo un punto de vista particular para enfrentar las adversidades y me gustaría compartirlo con ustedes.
¨ Por suerte existen las crisis ya que nos obligan a salir de los puntos de comodidad que solemos encontrar, donde nos estancamos y dejamos de innovar.
Por suerte me equivoco, a veces desearía hacerlo más ya que se, que puedo aprender de mis errores y seguir evolucionando.
Por suerte hay mucha gente que pasa por algún inconveniente de los que yo ya pasé y los puedo guiar o acompañar.
Por suerte hay otros que pasaron por las cosas que me pasan y trato de escucharlos para aprender y que no sea tan dura la lección. ¨

Creo que esta crisis no nos agarra tan mal parados, seguramente vendrán tiempos un poco más difíciles para vender pero que los podemos aprovechar si sabemos enfocarnos.
Estos últimos meses desde que empezamos a sentir los efectos de la crisis financiera mundial, fuimos invadidos de noticias pesimistas que nos asustaron sobremanera.
Cada uno de nosotros buscó refugio en lo que le pareció más seguro.
Algunos compraron dólares o euros, otros mercadería pero todavía hay algunos que están esperando, (no se que).
Pero en mayor o menor medida, todos en general, habiendo aprendido de las lecciones del pasado, tratamos de proteger nuestros capitales.
A esto me refería en cuanto dije que esta crisis, no nos agarra tan mal parados.
Muchos han salvaguardado parte de su capital y esto frenó bruscamente el consumo en casi todos los rubros.
Pero cuando empiece nuevamente a haber señales de recuperación estos capitales volverán a plaza sin dudas.
Ahora, mientras tanto habrá algunos que habrán utilizado estos tiempos de tranquilidad para innovar en sus negocios, mejorar la forma de ofrecer la mercadería o mejor aún generar la demanda desde una creativa forma de implantar la mercadería en el local.
Serán estos los que capitalicen las ventas en épocas difíciles y hagan grandes diferencias a la hora de la recuperación.
Mientras los que esperen señales de recuperación para realizar cambios llegaran tarde y no podrán disfrutar a pleno de los beneficios de haberse preparado para aprovechar lo que vendrá.

Hoy somos todos economistas e inversores, hablamos de bonos y de acciones pero los inversores reales nos dicen de su experiencia que, la peor inversión que uno puede hacer es invertir en lo que no sabe mientras que la mejor inversión es potenciar y dedicarse de lleno a lo que uno sabe.
Y si de lo que sabemos es de librería, apostémosle fuerte que no nos vamos a equivocar.
Tenemos un rubro que podrá ser criticado en muchos aspectos pero algo que los que más antigüedad tengan van a coincidir, es que haciendo las cosas medianamente bien, nunca te va a dejar de dar de comer.
Hace no muy pocos meses atrás había rubros con crecimientos increíbles mientras que el nuestro lo hacía a paso lento pero firme, hoy estos rubros comienzan a sentir una brusca caída mientras nosotros nos preparamos para una temporada que no diferirá en mucho de las pasadas.

Aprovechemos la crisis y apuntemos a mejorar el valor.

Los consumidores actuales estamos bombardeados de publicidad y estrategias de marketing que apuntan a que sintamos ¨la necesidad de necesitar¨, yo no me explico como se podía vivir sin celular, sin computadora, sin delivery, sin internet, sin aire acondicionado o hasta sin activia para ir al baño.
Debe haber sido una proeza llegar hasta estos tiempos sin todo eso.
Dejando la ironía de lado, la realidad es que nos acostumbramos rápido a las cosas que se nos presentan resueltas, nos simplifican o mejoran la vida.
Entonces prestemos atención a como accedemos a los productos o servicios que contratamos en nuestra cotidianeidad y como cada una de estas operaciones está cargada de valor, aprovechemos esto y tratemos de trasladarlo a nuestras librerías.
Hoy por ejemplo tener un local climatizado, hará que sea más agradable la permanencia de los consumidores en el mismo.
Tener organizado un sentido de circulación hará que el consumidor recorra todo el local, lo ideal, siempre que las dimensiones lo permitan es ordenar los artículos en base a la evolución de la vida, comenzar por los artículos preescolares, primarios, universitarios, comercial y artístico, reservando los mejores lugares para regalaría y artículos de alto valor. Lo de los chicos a la altura de la vista de los chicos y los artículos de venta por impulso, aquellos que no vienen especialmente a buscar pero si los ven se los llevan, pongámoslos en lugares estratégicos casi para que les sea imposible transitar sin verlos.
Si a todo esto lo acompañamos de un buen asesoramiento ¨competente¨ , prolijidad y orden, tenemos el éxito asegurado.
Es de muchísima importancia capacitar al personal de atención al publico en marcar las diferencias especificas de una atención personalizada en contraposición a la compra que pudieran hacer en un supermercado.
Seamos especialistas en librería y hagamos sentir a los consumidores que los estamos asesorando en su compra y no que les estamos vendiendo.
Tener prearmados regalos por determinado importe de compra como para premiar el volumen o asegurares el regreso del cliente, no hagamos ventas por única vez, hagamos clientes deseosos de volver a ser bien atendidos.
Innovar, prepararse, capacitarse y animarse. Este es el camino. ¨El éxito se da cuando la preparación y la oportunidad se encuentran.¨
Y para cerrar les comento lo que me dijo el dueño de una pizzería la semana pasada, que resume el espíritu de esta editorial ¨ Si en esta crisis solo se va a vender una pizza, me voy a esforzar para que me la compren a mí ¨
Seamos como el pizzero y preparémonos para ser nosotros los que más vendamos en esta temporada.
Seamos la librería que la gente elija para hacer sus compras.
Seamos la mejor opción, si queremos podemos hacerlo.

Matías Germán Gari